Qué es la TAE, la explicación definitiva

[share facebook=”true” twitter=”true” google_plus=”true” email=”true”]

¿Cuántas veces has oído hablar del TAE y te has quedado como el que oye llover pensando que eso era algo que no iba contigo?

¿Cuántas veces cuando has ido a contratar un producto a tu banco te han hablado de la TAE pero como no lo entendías muy bien has dicho que sí que si sin saber muy bien de lo que te estaban hablando?

Pues se acabó. Ya no te va a pasar más porque vas a aprender de una vez por todas lo que es la TAE y al saberlo vas a conseguir dos cosas:

  1. tener más dinero en tu cartera
  2. que te saquen menos dinero de ella.

¿Quieres saber cómo? Sigue leyendo un poco más…

Imagina que estás buscando un depósito y vas a tu banco y te ofrecen un depósito a 18 meses al 2%.

Como eres una persona lista, antes has estado buscando por internet y leyendo en sitios como CuantoValeUnEuro, o buscando en distintos comparadores como iAhorro o como Helpmycash y has visto que los depósitos están en el entorno del 1.5% TAE.

Comparas el 2% que te está dando tu banco con el 1.5% que has visto por internet y piensas que es un producto muy bueno porque supera la media.

Contratas el depósito en tu banco y piensas que has hecho una muy buena operación. Te felicitas y se lo cuentas a tu pareja diciendo que eres una máquina de las finanzas.

Pues no. Te has equivocado, has elegido mal y te has quedado con la peor opción y sólo y únicamente por no saber lo que es la TAE y no pensar en el plazo de tiempo.

¿Qué es la TAE?

La TAE es la Tasa Anual Equivalente y nació para que pudieras comparar productos de distintas características con una sola vara de medir. Siempre es anual (12 meses) y siempre recoge todos los costes/beneficios que tenga ese producto.

[magicactionbox id=”3065″]

¿Empiezas a ver dónde has cometido el error?

Cometiste el error nada más empezar a analizar tus opciones porque estabas comparando algo anual (1.5% TAE, porque si es TAE es siempre anual, siempre a 12 meses) con algo a 18 meses (2% a 18 meses que te ofrecía tu banco). Es decir, estás comparando cosas distintas.

¿Y cómo puedes comparar bien?

Si quieres comparar estos dos depósitos de verdad tienes que comparar peras con peras, es decir, tienes que convertir la rentabilidad del producto a 18 meses en uno a 12 meses para así utilizar la misma vara para medir ambos productos.

Esto es una operación muy sencilla, tan sencilla como una regla de tres:

Si el depósito me da un 2% a 18 meses, a 12 meses me dará un 1.33% (2% entre 18 meses multiplicado por 12 meses)

Ya está. Ya lo has convertido. Ahora vas a realizar de nuevo la comparativa entre ambos productos.

Si te fijas esto quiere decir que frente a una TAE de 1.5% que encontraste en internet, tu banco te está dando realmente un 1.33% anual. Es decir, que donde pensabas que estabas haciendo una buena operación resulta que no es tan buena y que estás dejando de ganar dinero porque si contrataras el otro depósito tu rentabilidad sería mayor.

¿Ves la jugada? Pues ahora vamos a la repetición desde otro ángulo…

El reverso de la jugada

Vamos a darle la vuelta y a mostrarte como también puedes equivocarte a la inversa. Esto es cuando te ofrecen una rentabilidad dándote la TAE pero acotando los meses.

Estoy convencido de que has oído hablar de los depósitos al 3% TAE durante cuatro meses que ofertaban algunas entidades en internet. Han salido en la tele todos los días prácticamente.

Sin pensarlo mucho, así a lo bruto, con esa información pensarías que si metías 1000 euros te iban a dar 30 euros (el 3%).

Sin embargo presta atención a dos detalles:

  1. meten la coletilla TAE: como ya sabes TAE significa que la rentabilidad es anual (Tasa Anual Equivalente), luego el 3% solo lo obtendrías si tienes el depósito durante doce meses.
  2. el depósito es a 4 meses. (no a doce meses, a cuatro meses)

Sabiendo lo que sabes ahora y considerando estos dos puntos, habrás calculado que la rentabilidad real que vas a obtener es del 1% (3%/12 meses multiplicado por los 4 meses del depósito).

Donde estabas pensando en 30 euros (3% de 1.000 euros), en realidad solo vas a meterte 10 euros en la cartera (y eso por supuesto sin contar con los 2 euros que te quitará Hacienda).

En resumen…

Siempre que compares dos productos financieros pregunta por la TAE (la tasa anual equivalente). No te dejes liar por lo que te cuenten y por lo que te ofrezcan, pregunta por la TAE y compara los porcentajes que te den.

Y en caso de que por lo que sea no tengas acceso a la TAE (que siempre deberías tenerlo) recuerda convertir el tipo de interés que te estén dando a su versión a doce meses. Por ejemplo si te dan un 2% a 18 meses, esto es un 1.33% (2%/18 meses por 12). Si te dan un 1.5% a 13 meses, esto es un 1.38% (1.5%/13 meses por 12).

Si estás dejando dinero a un banco, la TAE cuanto más alta mejor, porque significa que te van a dar más euritos por tu dinero.

Si te están dejando dinero, entonces es justamente al revés, la TAE cuanto más baja mejor para ti porque significará que estás pagando menos dinero por el dinero que te están dejando.

Ahí lo tienes, sabiendo esto siempre estarás preparado para elegir el producto que mayor rentabilidad te dé (o a la inversa el que menos dinero te cueste).

Y si quieres más información acerca de cómo gestionar mejor tus recursos financieros no dejes de visitar el blog CuantoValeUnEuro.

[author]

Photo by: chalo84

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *